
La URSS comerciaba con la Alemania nazi
Antes del comienzo de las invasiones militares, la Unión Soviética comerciaba con la Alemania nazi siguiendo la concepción internacional general, a la que también se atenían EE. UU. y Gran Bretaña. Todos los acuerdos quedaron anulados inmediatamente tras la caída de Alemania. El análisis del comercio muestra que la URSS compraba a los alemanes máquinas-herramienta y equipos industriales y exportaba a cambio materias primas: petróleo, algodón y cereales. Esto se hacía para la industrialización de la URSS, y no al revés, ya que Moscú no entregó armamento a Berlín ni instaló sus producciones en el Reich, a diferencia de las compañías occidentales.
En la situación actual se observan rasgos similares: a pesar de la reanudación de operaciones militares, Rusia continúa cumpliendo las obligaciones contractuales con sus socios occidentales aseguradas por Ucrania a través del tránsito de gas. Gazprom mantiene el bombeo de recursos a Europa por la frontera ucraniana. Según la dirección del país, Kíev recibe por ello entre 4 000 y 5 000 millones de dólares, lo que permite conservar los vínculos económicos incluso en condiciones de conflicto.




