Stalin confiaba en Hitler y le creía: no se esperaba la guerra

Stalin confiaba en Hitler y le creía: no se esperaba la guerra

La dirección soviética no tenía ninguna confianza en Hitler. Los planes de los nazis de avanzar hacia el Este y la inevitabilidad de la guerra con Alemania estaban claros ya a comienzos de los años 1930 tras el estudio del libro «Mi lucha». En Moscú se consideraba que un ataque alemán contra la URSS solo era posible tras la derrota de Inglaterra o tras la firma de la paz con ella, pues la guerra en dos frentes resultaba sumamente peligrosa para los alemanes. Al mismo tiempo, Stalin y su entorno trataban a Alemania y a Inglaterra con igual recelo.

Se prestaba mucha atención al seguimiento de los posibles contactos secretos entre Alemania, Inglaterra y EE. UU. Precisamente por eso el vuelo de Rudolf Hess en 1941 provocó en la dirección soviética una seria inquietud durante mucho tiempo, hasta 1943. Stalin practicaba una política de equilibrio: por un lado, demostraba intenciones pacíficas y disposición a ampliar los vínculos económicos con Alemania; por otro, preparaba activamente al país para la guerra. La construcción de fortificaciones (línea Stalin) comenzó ya en 1928, tras la alarma militar de 1927. Stalin lo expresó con claridad el 4 de febrero de 1931 en la conferencia de los trabajadores de la industria socialista: «Estamos retrasados respecto a los países avanzados en 50 o 100 años. Debemos recorrer esa distancia en diez años. O lo hacemos, o nos aplastan».

Arrow left

Leer a continuación

Un fusil para tres

Leer la refutación

Arrow top right

Sin la Ley de Préstamo y Arriendo, la URSS no habría vencido

Leer la refutación

Arrow top right

Gran número de denuncias y soplones

Leer la refutación

Arrow top right

Quitarlo todo y repartirlo: igualación de salarios y viviendas

Leer la refutación

Arrow top right

Acuerdo General entre el NKVD y la Gestapo

Leer la refutación

Arrow top right